Qué mirar antes de comprar un coche de segunda mano
Un coche de segunda mano bueno y uno con problemas pueden tener el mismo aspecto en las fotos. La diferencia está en los papeles y en el historial, no en la pintura. Antes de quedar para verlo, o como mucho antes de hablar de precio, hay una lista de comprobaciones que no lleva más de media hora y te evita compras que salen caras.
Esto es lo que hay que mirar, en orden, antes de dejarte llevar por el coche que te ha gustado.
Los papeles primero: permiso, ficha técnica e ITV
Pide ver el permiso de circulación. El nombre del titular tiene que coincidir con quien te vende el coche. Si no coincide, pregunta por qué: puede ser una herencia, un cambio de empresa o un apoderado, pero tiene que estar justificado con un documento, no con una explicación verbal.
La ficha técnica (o tarjeta ITV) dice si el coche tiene reformas y si están homologadas. Un enganche de remolque, una suspensión rebajada o unas llantas distintas a las de origen sin homologar es un problema que heredas tú en la siguiente inspección.
Comprueba la fecha de la última ITV y que esté en vigor. Si tuvo defectos graves en la revisión anterior, pide ver que se subsanaron. Un coche sin ITV en vigor no se puede circular con él hasta pasarla, así que cuenta ese gasto en el precio.
El historial de mantenimiento cuenta la verdad
Pide facturas o el libro de mantenimiento. Da igual si las revisiones se hicieron en un taller oficial o en uno independiente: lo que importa es que existan, con fecha y kilometraje anotados.
Fíjate en los cambios que marcan el estado real del coche: la correa o cadena de distribución, normalmente entre los 100.000 y los 150.000 km según el modelo, y el aceite, cada 10.000-15.000 km o una vez al año.
Si el vendedor no tiene ni una factura, no es motivo automático para descartar el coche, pero sí para desconfiar del precio que pide y para revisarlo con más calma antes de decidir.
Kilometraje real: cómo contrastarlo
El cuentakilómetros se puede manipular. La forma de contrastarlo es cruzar datos: el historial de ITV registra el kilometraje en cada paso y se puede solicitar. Si en una revisión de hace dos años el coche tenía más kilómetros de los que marca ahora, hay un problema serio.
Mira el desgaste real: el volante, los pedales y el asiento del conductor cuentan más que el marcador. Un volante muy pulido y unos pedales gastados en un coche que dice tener 40.000 km no cuadran.
Las facturas de mantenimiento también sirven de contraste: si cada una anota el kilometraje del momento, puedes reconstruir el histórico y comprobar que la progresión tiene sentido.
Cargas, embargos y titulares: el informe de la DGT
Con la matrícula puedes pedir el informe de vehículo a la DGT. Cuesta unos 8 euros y dice si el coche tiene cargas, embargos, si está dado de baja o si le falta la ITV.
Nunca entregues dinero, ni siquiera una señal, sin haber comprobado antes que el coche está libre de cargas. Si tiene un embargo, el problema se queda contigo en cuanto firmas el cambio de titularidad.
El mismo informe suele reflejar el número de titulares anteriores. Un coche con muchos dueños en pocos años no es descalificante por sí solo, pero conviene preguntar el motivo de cada cambio.
Compara el precio antes de decidir
Antes de negociar, busca anuncios de coches del mismo modelo, año y kilometraje parecido. Con tres o cuatro referencias te haces una idea real del precio de mercado.
Un precio muy por debajo de esa referencia no es una ganga automática: pregunta por qué. Puede haber una razón sencilla, como que el dueño tiene prisa por vender, o una que no lo es tanto.
Señales de alarma, en el anuncio y en el vendedor
— Fotos borrosas, de noche o sin matrícula visible; anuncio con prisa: “vendo urgente”, “necesito el dinero ya”, sin más explicación.
— El vendedor evita un sitio fijo para verlo, prefiere quedar lejos de su domicilio o pide una señal antes de enseñarte los papeles.
— Cambia de versión cuando le preguntas por el historial, el kilometraje real o el número de dueños: ahí es donde hay que insistir, no ceder.
En Titan Auto aplicamos este mismo criterio a los coches que vendemos: menos de 10 años, menos de 150.000 km y revisados uno a uno antes de salir al patio, con el historial y la documentación a la vista. Si estás mirando coches en Pamplona y quieres uno con los papeles ya comprobados, puedes ver el catálogo. Y si el coche que hay que revisar es el tuyo, te lo tasamos hoy y, si hay acuerdo, lo pagamos hoy.